1. Si no, ¡lo felicito usted es mi héroe!. Últimamente he tenido un montón de tiempo para reflexionar sobre mi profesión, que he podido aportar, que he aprendido, si he ganado más y mejor experiencia y esto me genera mejores condiciones de vida. Y las conclusiones son: Sí, he podido aporta a un montón de niños y niñas que espero que les esté yendo de maravilla. He aprendido a ser paciente y a creer en los procesos y no a la inmediatez. También he ganado mucha experiencia como ser humano, como profesora, como músico al tener la fortuna de trabajar de manera ultra presencial con seres humanos. Peeeero es difícil no decepcionarse al ver que este momento (2023) esta profesión sigue siendo vista como una actividad opcional en el sistema educativo. Solo se trabaja por el producto y esto reafirma que la música en la vida de la gente es un simple entretenedor, pero que produzca resultados rápidos ¿cómo? no importa, ¿De calidad? tampoco, eso que suene y listo!.
2. Anda rodando un Tweet de Gustavo Petro que dice: que la primera dama fue con el funcionario de Mincultura a ver el sistema musical venezolano porque lleva 45 años y es reconocido en el mundo y por esto quiere ser implementado en Colombia. Terrible, ¿acaso en este país tan diverso no se puede implementar un sistema propio? ¿y que por primera vez el arte como forma de expresión nos permita construir una identidad como Colombianos? Acá podría quedarme haciendo preguntas pero lo único que puedo vislumbrar es que el encuadramiento es inminente y calladito nos vemos más bonitos.
3. La educación sigue en decadencia. Como se le va a "vender" a los niños de ahora que estudien y tengan hábitos de respeto con un sistema falto de calidad humana. Y teniendo en cuenta que la internet ha globalizado la información, y que pueden darse cuenta que hay otra maneras de ser exitosos y no está mal, se siga pretendiendo "innovar" con un sistema restrictivo desaprovechando la creatividad y la expresividad que permite el arte.
Por ahora me despido y espero que estén teniendo un excelente día.
Los quiero, Diana.